cuando la salat llama hay que dejar todo , lo primero las obligaciones y despues lo demás , no olvides que la obediencia allah ta'ala sera lo que te salvara , ni internet , ni una pelicula, ni un partido de futbol ara algo por ti el dia del juicio final ...
El verdadero camino de allah subhana wa ta'ala, el Coran y la sunna autentica del profeta muhamad sallaho allahi wa sallam ...
LAH ILAHA ILLAH ALLAH MUHAMAD RASURULLAH
ASSALAM ALEIKUM WA RAHAMATULLAH WA BARAKATUHU
Bismillah ya rahmani ya rahim
Os doy la bienvenida al blog EL ISLAM = LA VERDAD
que Allah subhana wa ta'ala , os guíe siempre en el buen camino....
siguiendo El Coran y la sunna autentica del proteta muhamad sallaho allahi wa sallam.
Que la paz y las bendiciones de allah subhana wa ta'ala sea con todos ustedes .....
miércoles, 28 de noviembre de 2012
martes, 13 de marzo de 2012
PAGAR EL ZAKAT ES PARTE DEL ISLAM
Talha Ibn Ubaidullah dijo: Un hombre de Nayd con
el cabello revuelto vino al Mensajero de Dios (P y B).
Oímos su fuerte voz y no entendimos que decía, hasta
que se acercó y resultó que preguntaba por el Islam.
El Mensajero de Dios (P y B) dijo:
“Cinco oraciones durante el día y la noche” El hombre dijo.
¿Hay alguna otra oración obligatoria para mí?
El Mensajero de Dios (P y B) dijo:
“No, pero si deseas realizar alguna oración superrogatoria puedes hacerlo”. Luego añadió: “Y el ayuno de Ramadán” el hombre preguntó:
¿Hay algún ayuno más? El Profeta (P y B) respondió:
“No, excepto que quieras añadir algún ayuno voluntario”
y le mencionó el zakat también.
El hombre preguntó:
¿Y debo dar alguna limosna más?
El Mensajero de Dios (P y B) respondió:
“No, excepto que quieras añadir lago voluntariamente”.
El hombre dio vuelta y se marchó diciendo:
¡Por Dios! No añadiré nada a esto ni le disminuiré.
El Mensajero de Dios (P y B) dijo:
“Si lo que dice es cierto, alcanzará el Éxito (El Paraíso)”.
EL VERDADERO CREYENTE
Narro Abiy Raqiyh Tamiim bin Aws Ad-Dárii que: El Profeta de Alláh dijo:
"El Deen es sinceridad. Le preguntamos ¿a quien O Mensajero de Allláh ?
Contesto: "A Alláh, Su Libro, y Su Mensajero. Y Los líderes de los musulmanes y el vulgo (la gente)" [Muslim]
Narro Jarir bin Abdulláh que él:
"Hizo un convenio con el Mensajero de Alláh que iba a observar Salát (oración), el pago del Zakát, y darle c...onsejo a todo musulmán." [Al-Bukhari y Sahih Muslim]
Narro Anas bin Maalik que: El Profeta dijo: ''Ninguno de ustedes es un verdadero creyente hasta que desee para su hermano lo que desea para si mismo." [Al-Bukhari y Muslim]
Y narro Abu Mas'üd Al Ansári que: El Profeta dijo: "Quien guié a alguien hacia la virtud será recompensado con una recompensa equivalente a que practique esa virtud." [Sahih Muslim]
Este es lo último del grupo, y le te pedimos Alláh que sea beneficioso para sus siervos, porque el es el Oyente cercano. La alabanza es de Alláh, señor del Universo. La paz y bendiciones de Alláh sea sobre nuestro profeta Muhammad, y a su familia y su compañero y los que los siguen en buenas acciones hasta el día del juicio.
viernes, 9 de diciembre de 2011
¿ACASO DIOS ME PERDONARA?
-Posiblemente digamos: quiero arrepentirme, pero mis pecados son demasiados. No dejéobscenidad sin cometer, ni falta sin hacer, a tal punto, que no sé si es posible que Dios me
perdone lo cometido en estos largos años.
Te decimos hermano, que este no es un problema particular, sino el de muchos que desean
arrepentirse. Recuerdo, por ejemplo, un joven que una vez consultó, pues había comenzado a
cometer faltas a temprana edad (y ahora solo tenía diecisiete años). Había cometido
obscenidades, en sus más variadas formas, y con diferentes personas. Se abusó de una joven,
robó cantidades de veces, y luego dijo: - Me arrepiento ante Dios, Todopoderoso, me levanto
a orar en lo profundo de las noches; ayuno los lunes y jueves, recito el Sagrado Corán luego
de salat al Fayr ¿Acaso me sirve esto como arrepentimiento?-.
El principio que seguimos los musulmanes, es retornar al Libro y a la Sunna cuando se
requiere algún veredícto, solución y remedio. Cuando consultamos el Libro, encontramos la
palabra de Dios, Todopoderoso:
arrepentirse. Recuerdo, por ejemplo, un joven que una vez consultó, pues había comenzado a
cometer faltas a temprana edad (y ahora solo tenía diecisiete años). Había cometido
obscenidades, en sus más variadas formas, y con diferentes personas. Se abusó de una joven,
robó cantidades de veces, y luego dijo: - Me arrepiento ante Dios, Todopoderoso, me levanto
a orar en lo profundo de las noches; ayuno los lunes y jueves, recito el Sagrado Corán luego
de salat al Fayr ¿Acaso me sirve esto como arrepentimiento?-.
El principio que seguimos los musulmanes, es retornar al Libro y a la Sunna cuando se
requiere algún veredícto, solución y remedio. Cuando consultamos el Libro, encontramos la
palabra de Dios, Todopoderoso:
“ Dí: ¡Siervos que habéis delinquido en perjuicio propio! ¡No desesperéis de la
misericordia de Dios! ¡Dios perdona todos los pecados! Él es el Perdonador,
Misericordioso .¡Volvéd a vuestro Señor arrepentidos! ¡Sometéos a El!” (Sura 39, aleyas 53 y 54).
misericordia de Dios! ¡Dios perdona todos los pecados! Él es el Perdonador,
Misericordioso .¡Volvéd a vuestro Señor arrepentidos! ¡Sometéos a El!” (Sura 39, aleyas 53 y 54).
Esta es la respuesta clara y precisa para el problema mencionado.
Causas probables de esta actitud:
a) Suponer que las faltas cometidas superarán el perdón de Dios, esto se genera ante una
falta de convicción y confianza en la misericordia del Todopoderoso.-
falta de convicción y confianza en la misericordia del Todopoderoso.-
b) Falta de fe en el poder de Dios, Quién posee fuerzas para perdonar todos los pecados.
c) Falta de esperanza.
d) Falta de una adecuada valoración sobre el arrepentimiento, dado que este exime las faltas
Ante estos casos respondemos:
Ante estos casos respondemos:
En el caso a): es suficiente con la exposición de lo dicho por Dios, El Altísimo:
“Mi Misericordia abarca todas las cosas” (Sura 7, aleya 156)
En el caso b): es suficiente con el hadiz Qudsi (1) : “Dice El Altísimo - A quien crea que
tengo el poder de perdonar los pecados, le concedo Mi perdón, y no lo tendré en cuenta,
siempre que no me asocie con nadie”.
tengo el poder de perdonar los pecados, le concedo Mi perdón, y no lo tendré en cuenta,
siempre que no me asocie con nadie”.
Se refiere, cuando el creyente, se encuentre con su Señor en la otra vida.
En el caso c): lo trata este hadiz Qudsi: “¡Oh, hijo de Adán! Cuando tú me implores con
esperanza, te perdonaré lo que hayas hecho, y no lo tendré en cuenta.¡ Oh, hijo de Adán! Si
tus pecados alcanzaren el cielo y luego me pidieras perdón, te perdonaré, y no lo tendré en
cuenta.¡Oh, hijo de Adán! Si vinieses (el día del juicio) con faltas de la dimensión de la tierra,
y te encontráses conmigo sin asociarme a nadie, te concederé un perdón de la misma
dimensión”.
esperanza, te perdonaré lo que hayas hecho, y no lo tendré en cuenta.¡ Oh, hijo de Adán! Si
tus pecados alcanzaren el cielo y luego me pidieras perdón, te perdonaré, y no lo tendré en
cuenta.¡Oh, hijo de Adán! Si vinieses (el día del juicio) con faltas de la dimensión de la tierra,
y te encontráses conmigo sin asociarme a nadie, te concederé un perdón de la misma
dimensión”.
(1)Hadiz Qudsi: Es la expresión de Dios a través del Mensajero(PyB),sin ser del Sagrado
Corán.-
Corán.-
En el caso d): basta con el hadiz del Mensajero de Dios (PyB): “ El arrepentirse de una falta,
es como no haberla cometido”.
es como no haberla cometido”.
- Y para todo aquel, que crea difícil que Dios perdone sus numerosos pecados, citamos el
siguiente hadiz:
siguiente hadiz:
Abu Said Al Judri ( RA) mencionó, que el Profeta de Dios (PyB) en una ocasión dijo:
“ Entre quienes os precedieron, había un hombre que mató a noventa y nueve personas. Este,
preguntó por el más sabio de la tierra, ... le indicaron un monje, ante quién se presentó. Contó
que había matado a noventa y nueve personas, y si tendría alguna manera de que fuese
aceptado su arrepentimiento. El monje fue terminante y respondió negativamente, al escuchar
esto, mató también al monje, completando así las cien personas.
“ Entre quienes os precedieron, había un hombre que mató a noventa y nueve personas. Este,
preguntó por el más sabio de la tierra, ... le indicaron un monje, ante quién se presentó. Contó
que había matado a noventa y nueve personas, y si tendría alguna manera de que fuese
aceptado su arrepentimiento. El monje fue terminante y respondió negativamente, al escuchar
esto, mató también al monje, completando así las cien personas.
Luego, volvió a preguntar por el más sabio de la tierra. Lo condujeron hasta un hombre a
quien contó que el había matado a cien personas, y si tendría alguna forma de arrepentirse; le
respondió este hombre: -¡Sí! Y expresó: ¿Nadie puede interponerse entre tú y el
arrepentimiento?.
-Le indicó un lugar y dijo: Dirígete allí, porque en el hay personas que adoran a Dios
enaltecido sea; adóralo con ellos y no regreses a tu tierra, pues es tierra corrupta –
quien contó que el había matado a cien personas, y si tendría alguna forma de arrepentirse; le
respondió este hombre: -¡Sí! Y expresó: ¿Nadie puede interponerse entre tú y el
arrepentimiento?.
-Le indicó un lugar y dijo: Dirígete allí, porque en el hay personas que adoran a Dios
enaltecido sea; adóralo con ellos y no regreses a tu tierra, pues es tierra corrupta –
Se marchó, pero al llegar a mitad de camino lo sorprendió la muerte. Discutieron sobre él los
ángeles de la misericordia y los del castigo. Dijeron los ángeles de la misericordia: marchaba
arrepentido, con fe en su corazón, los ángeles del castigo dijeron: - El no obró bien jamás. Se
sumó a ellos otro ángel, con figura humana, a quien designaron como árbitro y les dijo;
-Medid la distancia entre los dos puntos ( la tierra donde partió y la tierra de su destino) y el
más próximo de esos puntos a este lugar, (donde había muerto), será del ángel que le
corresponda.- Así lo hicieron, encontrándo que estaba más próximo a la tierra que se dirigía;
entonces, fue llevado por los ángeles de la misericordia”.(Al Bujari y Muslim)
ángeles de la misericordia y los del castigo. Dijeron los ángeles de la misericordia: marchaba
arrepentido, con fe en su corazón, los ángeles del castigo dijeron: - El no obró bien jamás. Se
sumó a ellos otro ángel, con figura humana, a quien designaron como árbitro y les dijo;
-Medid la distancia entre los dos puntos ( la tierra donde partió y la tierra de su destino) y el
más próximo de esos puntos a este lugar, (donde había muerto), será del ángel que le
corresponda.- Así lo hicieron, encontrándo que estaba más próximo a la tierra que se dirigía;
entonces, fue llevado por los ángeles de la misericordia”.(Al Bujari y Muslim)
En otro registro del Sahih de Al Bujari se menciona que: “Estaba más próximo a la aldea de
los piadosos en un palmo, y fue considerado como uno de ellos”. En otra versión del Sahih de
Al Bujari: “Ordenó Dios, enaltecido sea, a la aldea de donde provenía este hombre que se
alejase, y a la otra(a la que se dirigía) que se acercase y dijo: -Medid entre ambas,
encontrándose más próxima a la que se dirigía en un palmo, y fue perdonado”.
los piadosos en un palmo, y fue considerado como uno de ellos”. En otra versión del Sahih de
Al Bujari: “Ordenó Dios, enaltecido sea, a la aldea de donde provenía este hombre que se
alejase, y a la otra(a la que se dirigía) que se acercase y dijo: -Medid entre ambas,
encontrándose más próxima a la que se dirigía en un palmo, y fue perdonado”.
¿ Quién puede interponerse entre vosotros y el arrepentimiento? ¿Acaso os parece (quien
desee arrepentirse), que vuestros pecados son mayores que los de este hombre, al cual Dios
perdonó?. ¿Porqué entonces desesperarse?.
Más aún, el asunto es más que trascendente , reflexiona sobre lo dicho por Dios, enaltecido
sea:
desee arrepentirse), que vuestros pecados son mayores que los de este hombre, al cual Dios
perdonó?. ¿Porqué entonces desesperarse?.
Más aún, el asunto es más que trascendente , reflexiona sobre lo dicho por Dios, enaltecido
sea:
“Quienes no invocan a otra divinidad junto con Dios, no matan a nadie que Dios haya prohibido, si no es con justo motivo y no fornican, pero quienes lo hagan, incurrirán en un castigo. El día de la Resurrección se les doblará su pena y lo sufrirán eternamente . No así quien se arrepienta, crea y haga buenas obras, a éstos, Dios les cambiará sus malas obras en buenas. Dios es Perdonador, Misericordioso” (Sura 25, aleyas 68, 69 y 70).
En cuanto a esta última aleya:
“A éstos, Dios cambiará sus malas obras en buenas” (Sura 25, aleya 70). ,
Existen dos aspectos a tener en cuenta:
El Primero: convertir las acciones malas en buenas. Por ejemplo: el cambio de la idolatría en
fe, el adulterio en honradez, la mentira en sinceridad, o la traición en lealtad, etc.
fe, el adulterio en honradez, la mentira en sinceridad, o la traición en lealtad, etc.
Segundo: El cambio de malas obras realizadas en buenas, en el día del juicio. Reflexiona en
el dicho del Todopoderoso: “ A éstos, Dios les cambiará sus obras malas en buenas”. No dice
exactamente, que reemplazará cada obra mala por una buena, sino que es posible que Dios le
exima de su mala obra.
el dicho del Todopoderoso: “ A éstos, Dios les cambiará sus obras malas en buenas”. No dice
exactamente, que reemplazará cada obra mala por una buena, sino que es posible que Dios le
exima de su mala obra.
Otra posibilidad; es que lo exima y además le registre en su haber obras buenas.
Otra posibilidad; es que Dios a pesar de no eximirlo por su mala obra le registre algunas
obras buenas en su haber, superando esa mala; esto, según sea la sinceridad del arrepentido y
la perfección de su arrepentimiento.
Otra posibilidad; es que Dios a pesar de no eximirlo por su mala obra le registre algunas
obras buenas en su haber, superando esa mala; esto, según sea la sinceridad del arrepentido y
la perfección de su arrepentimiento.
¿Acaso conocemos un favor mayor que este?
Observemos la explicación de éste don divino, en el siguiente hadiz:
? Narró Abdur-Rahman Bin Yubeir, que un anciano llamado Abi Tauíl Shatab Al Mamdud,
se presentó frente al el Profeta (PyB) y le dijo:
Acaso un hombre como yo que cometió todo tipo de pecados sin dejar ninguno, pequeño o
grande sin hacer en la tierra.¿ existe forma de arrepentirme por esto?-
Respondió (PyB):
“Aceptaste el Islam?”.
Dijo el anciano: -Yo atestiguo de que no hay divinidad excepto Dios, y que tú eres el
Mensajero de Dios –
Contestó (PyB): “Ház el bien y apártate del mal, Dios convertirá en buenas todas tus obras
Preguntó el anciano: -¿Mis traiciones y mentiras también?-,
“¡Sí!” respondió el Mensajero, entonces el hombre exclamó:
-¡Dios es el más grande!-, continuó repitiéndolo hasta que lo perdimos de vista”.
Observemos la explicación de éste don divino, en el siguiente hadiz:
? Narró Abdur-Rahman Bin Yubeir, que un anciano llamado Abi Tauíl Shatab Al Mamdud,
se presentó frente al el Profeta (PyB) y le dijo:
Acaso un hombre como yo que cometió todo tipo de pecados sin dejar ninguno, pequeño o
grande sin hacer en la tierra.¿ existe forma de arrepentirme por esto?-
Respondió (PyB):
“Aceptaste el Islam?”.
Dijo el anciano: -Yo atestiguo de que no hay divinidad excepto Dios, y que tú eres el
Mensajero de Dios –
Contestó (PyB): “Ház el bien y apártate del mal, Dios convertirá en buenas todas tus obras
Preguntó el anciano: -¿Mis traiciones y mentiras también?-,
“¡Sí!” respondió el Mensajero, entonces el hombre exclamó:
-¡Dios es el más grande!-, continuó repitiéndolo hasta que lo perdimos de vista”.
? Aquí es posible que el arrepentido se cuestione diciendo: “ Cuando era un desviado, no
oraba y me encontraba lejos de la fé, no obstante, realicé obras buenas ¿Acaso las computarán
a mi favor, o las perderé?”.
Hakim Bin Huzam dijo al Mensajero de Dios (PyB): -¡Mensajero ! Yo acostumbraba en la
yahilía (época pre-islámica) a hacer caridad, liberé esclavos y preservé los lazos de
parentesco ¿Acaso seré recompensado por ello?-. Respondió el Mensajero de Dios (PyB):
“Al abrazar el Islam continuarán contigo las obras buenas que hayas realizado”.
oraba y me encontraba lejos de la fé, no obstante, realicé obras buenas ¿Acaso las computarán
a mi favor, o las perderé?”.
Hakim Bin Huzam dijo al Mensajero de Dios (PyB): -¡Mensajero ! Yo acostumbraba en la
yahilía (época pre-islámica) a hacer caridad, liberé esclavos y preservé los lazos de
parentesco ¿Acaso seré recompensado por ello?-. Respondió el Mensajero de Dios (PyB):
“Al abrazar el Islam continuarán contigo las obras buenas que hayas realizado”.
jueves, 8 de diciembre de 2011
SOBRE LA MEMORIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

Abu Huraira dijo: La gente dice que yo he narrado muchos hadices. Si no fuese
por dos aleyas del Libro de Dios yo no hubiese narrado ningún hadiz. Luego recitaba:
Quienes ocultan las pruebas claras y la Dirección que hemos revelado,
después de habérselo Nosotros aclarado a los hombres en la Escritura,
incurren en la maldición de Dios y de los hombre. Pero aquellos que se
arrepientan y se enmienden y aclaren, a ésos Me volveré. Yo soy el
indulgente, el Misericordioso (2:159,160). Y decía: 'Nuestros hermanos
emigrados (Al Muhayirin ) estaban, ciertamente, ocupados con sus regateos en los
mercados y nuestros hermanos ansáríes estaban ocupados con el trabajo en sus
propiedades (la agricultura); pero Abú Huraira solía acompañar al Mensajero de Dios
(P y B) contentándose con llenar su estómago. Solía presenciar lo que ellos no
presenciaban y memorizar lo que ellos no memorizaban.
por dos aleyas del Libro de Dios yo no hubiese narrado ningún hadiz. Luego recitaba:
Quienes ocultan las pruebas claras y la Dirección que hemos revelado,
después de habérselo Nosotros aclarado a los hombres en la Escritura,
incurren en la maldición de Dios y de los hombre. Pero aquellos que se
arrepientan y se enmienden y aclaren, a ésos Me volveré. Yo soy el
indulgente, el Misericordioso (2:159,160). Y decía: 'Nuestros hermanos
emigrados (Al Muhayirin ) estaban, ciertamente, ocupados con sus regateos en los
mercados y nuestros hermanos ansáríes estaban ocupados con el trabajo en sus
propiedades (la agricultura); pero Abú Huraira solía acompañar al Mensajero de Dios
(P y B) contentándose con llenar su estómago. Solía presenciar lo que ellos no
presenciaban y memorizar lo que ellos no memorizaban.
Abu Huraira relató: Dije: ¡Oh Mensajero de Dios! Yo escucho muchas de tus
palabras pero las olvido. Dijo el Profeta (P y B): "Extiende tu manto". Luego (de que
extendí mi manto) juntó sus manos (como si tomase algo) y lo vertió sobre mi manto.
Luego dijo: "Envuélvelo (alrededor de tu cuerpo)". Así lo hice y después de ello no
olvidé nada mas.
palabras pero las olvido. Dijo el Profeta (P y B): "Extiende tu manto". Luego (de que
extendí mi manto) juntó sus manos (como si tomase algo) y lo vertió sobre mi manto.
Luego dijo: "Envuélvelo (alrededor de tu cuerpo)". Así lo hice y después de ello no
olvidé nada mas.
Abú Huraira relató: He memorizado dos tipos de conocimiento del Mensajero de
Dios (P y B): El primero lo he difundido; el segundo, si lo difundo se me cortará la
garganta.
Dios (P y B): El primero lo he difundido; el segundo, si lo difundo se me cortará la
garganta.
Sahih Al Bukhari
LEER Y EXPONER ALGO ANTE EL MAESTRO
Annas Ibn Malik relató: Mientras estábamos sentados con el Profeta (P y B) en la
mezquita, entró un hombre montado en un camello. Hizo que su camello se arrodille
en la mezquita, luego lo ató y dijo: ¿Quién de vosotros es Muhammad? En ese
momento el profeta (P y B) estaba entre nosotros apoyándose en su brazo.
Respondimos: Es aquel hombre blanco sentado apoyándose en su brazo. El hombre le
dijo, entonces: Hijo de Abdul Muttalib. El Profeta (P y B) le dijo: “Estoy aquí para
responder a tus preguntas” el hombre le dijo: Quiero preguntarte algo y seré duro al
interrogarte. Así pues no te enojes conmigo. El Profeta (P y B) le dijo: “Pregunta lo
que quieras” el hombre dijo: Te pregunto, por tu Señor y Señor de los ancestros ¿Dios
te hizo su Enviado a toda la humanidad? Le respondió: “Por Dios que si”. El hombre
preguntó luego: Por Dios te pregunto ¿Dios te ordenó que ofrezcas cinco oraciones
(salat) en el día y la noche? El respondió: “Por Dios que si”. El hombre preguntó
luego: Por Dios te pregunto ¿Dios te ordenó que tomes este zakat de nuestros ricos y
lo distribuyas entre nuestros pobres? Le respondió: “Por Dios que si”. El hombre le
dijo: Creo en lo que tú nos traes. Soy un enviado de mi gente. Soy Dimam Ibn Zalaba,
de los Bani Sad Ibn Bakr.
Ibn Abbas relató: El Mensajero de Dios (P y B) entregó una carta suya a un
hombre y le ordenó entregársela al Gobernador de Bahrayn. Este, a su vez, se la
entregó a Cosroes (Kisra – Emperador de Persia) y cuando él la leyó le rompió en
pedazos. Ibn Musayyab dijo: El Mensajero de Dios (P y B) rogó a Dios contra ellos
diciendo: “¡Que Dios los despedace y los disperse totalmente”.
Annas relató: El Mensajero de Dios (P y B) hizo una carta – o quiso hacerla- y le
dijeron: Ellos (los gobernantes) no leen las cartas que no van selladas. Se mandó
hacer, entonces, un anillo, con un sello, de plata que decía: Muhammad, Mensajero de
Dios en relieve. Aún me parece ver el blanco brillo en su mano.
Abu Waqid Al Layzi relató que, mientras el Mensajero de Dios (P y B) estaba
sentado en la mezquita con algunas personas, llegaron tres hombres; dos se quedaron
y uno se retiró. Luego añadió: Ambos se detuvieron, de pie, delante del Mensajero de
Dios (P y B). Uno de ellos vio un espacio entre la concurrencia y se sentó allí. El
otro ,en cambio, se sentó atrás de todos. El tercero acabó marchándose. Cuando el
Mensajero de Dios (P y B) terminó, dijo: “¿Os informo sobre estas tres personas? El
primero se dirigió a Dios y Dios le dio lugar en Su gracia y Su misericordia; el segundo
sintió vergüenza de Dios y Dios lo cubrió con su gracia (no lo castigo); el tercero, a su
vez, dio la espalda a Dios y se fue; Dios, así también le dará la espalda”.
Sahih Al Bukhari
EL LIBRO DE LA REVELACIÓN

Como se inició la revelación al Mensajero de Dios (P y B).
1. Omar Ibn Al Jattab dijo: Oí al Mensajero de Dios (P y B) decir: “Las obras son según
las intenciones y cada persona será recompensada según su intención. Así pues; quien
haya emigrado por algún beneficio mundanal o por casarse con una mujer, su
emigración será para lo que él quiso”
las intenciones y cada persona será recompensada según su intención. Así pues; quien
haya emigrado por algún beneficio mundanal o por casarse con una mujer, su
emigración será para lo que él quiso”
Explicación: El Profeta (P y B) dijo esto porque alguien había emigrado de
Makka a Medina no por causa del Islam sino por casarse con una mujer que estipuló
que debía emigrar para poder casarse con ella. Sin embargo, el texto del hadiz es
general en el siguiente contexto: la persona es recompensada por sus verdaderas
intenciones y no por sus obras, que pueden ser en sí buenas siendo motivadas por
intenciones malignas.
2. Aisha relató que Al Hariz Ibn Hisham preguntó: ¡Oh Mensajero de Dios! ¿Cómo te
llega la revelación divina? Y el Mensajero de Dios (P y B) respondió: “A veces la
revelación me llega como el tintineo de una campana y esta es la forma más dura de
revelación. Este estado termina cuando he asimilado la revelación. Otras veces el
ángel viene a mí con forma humana y yo asimilo todo lo que me dice”. Aisha añadió:
En verdad, le he visto recibiendo la revelación y noté que, en un día muy frío, corría el
sudor por su frente después de terminar la revelación.
3. Aisha, Madre de los creyentes, relató: Al principio, la Revelación divina se
manifestaba en el Mensajero de Dios (P y B) en forma de sueños piadosos y veraces
mientras dormía. Estos sueños le llegaban como la brillante luz del día y se le inspiró
el amor al retiro y al asilamiento. Solía recluirse en la cueva de Hirá y adorar al Dios
Único durante varias noches antes de volver con su familia. Solía llevar con él su
sustento para cada retiro y volvía con su esposa Jadiya para abastecerse nuevamente.
Así lo hizo hasta que le llegó la Verdad en la cueva de Hirá: al Ángel llegó a él y le
dijo: ¡Lee! Y él respondió: “No sé leer”. El Profeta (P y B) relató: “Luego me sujetó con
fuerza y me apretó tan fuerte que pensé no poder resistir más. Luego me soltó y me
dijo que lea. Yo repliqué: No sé leer. Entonces me sujetó nuevamente y me apretó tan
fuerte que pensé no poder resistirlo más. Luego me soltó y me pidió nuevamente que
lea. Respondí: No sé leer. Entonces, me sujetó por tercera vez y al soltarme me dijo:
¡Lee! En el nombre de tu Señor que todo lo creó. Creó al hombre de algo que
pende. ¡Lee! Tu Señor es el más generoso. (Sagrado Corán 96:1- 3) .” El
Mensajero de Dios (P y B) retronó con su corazón latiendo aceleradamente. Al llegar y
ver a Jadiya Bint Juwaylid le dijo: “¡Temo que me suceda algo!” Jadiya le respondió.
¡Claro que no! ¡Por Dios! Tu mantienes buenas relaciones con tus parientes, ayudas a
los pobres y miserables, atiendes generosamente a tus invitados y asistes a quien se
lo merece de entre los azotados por la desgracia.
Jadiya salió con Muhammad (P y B), se dirigieron a ver a Waraqa Ibn Nawfal
Ibn Asad Ibn Adb Al Uzza, quien durante la Yahiliya ( “Época de ignorancia” Estado de
los árabes antes del Islam) se hizo cristiano y solía escribir en hebreo. Escribió el
evangelio en hebreo tanto como Dios se lo permitió. Era ya un anciano y había
perdido la vista. Jadiya le dijo: ¡Primo! Escucha lo que te relatará tu sobrino. Waraqa
preguntó: ¿Qué has visto sobrino? Y el Mensajero de Dios (P y B) le describió todo lo
que había visto. Waraqa dijo: Este es el mismo Espiritu que Dios reveló a Moisés.
¡Cómo quiera ser joven aún y estar vivo cuando tu pueblo te expulse! El Mensajero De
Dios (P y B) le dijo: “¿Me expulsarán acaso?” Él asintió con la cabeza y dijo: Todos los
que se presentaron con lo mismo que tú traes fueron tratados con hostilidad. Si estoy
vivo hasta ese día, te apoyaré con todas mis fuerzas. Guacara murió unos días
después y la revelación también se detuvo por un tiempo.
Ibn Asad Ibn Adb Al Uzza, quien durante la Yahiliya ( “Época de ignorancia” Estado de
los árabes antes del Islam) se hizo cristiano y solía escribir en hebreo. Escribió el
evangelio en hebreo tanto como Dios se lo permitió. Era ya un anciano y había
perdido la vista. Jadiya le dijo: ¡Primo! Escucha lo que te relatará tu sobrino. Waraqa
preguntó: ¿Qué has visto sobrino? Y el Mensajero de Dios (P y B) le describió todo lo
que había visto. Waraqa dijo: Este es el mismo Espiritu que Dios reveló a Moisés.
¡Cómo quiera ser joven aún y estar vivo cuando tu pueblo te expulse! El Mensajero De
Dios (P y B) le dijo: “¿Me expulsarán acaso?” Él asintió con la cabeza y dijo: Todos los
que se presentaron con lo mismo que tú traes fueron tratados con hostilidad. Si estoy
vivo hasta ese día, te apoyaré con todas mis fuerzas. Guacara murió unos días
después y la revelación también se detuvo por un tiempo.
4. Yabir Ibn Abdullah Al Dusari relató, mientras narraba sobre el período en que se
detuvo la Revelación, que el Profeta (P y B) dijo: “Mientras caminaba, escuché de
pronto una voz del cielo. Levanté mi vista y vi al mismo ángel que me visitó en la
cueva de Hirá sentado en un asiento entre el cielo y la tierra. Esto me asustó; volví a
mi casa y dije: ¡Arropadme! ¡Arropadme! Entonces Dios reveló los versos que dicen:
¡Tú, el envuelto en un manto! ¡Levántate y advierte! A tu Señor, ¡ensálzale!
Tu ropa ¡Purifícala! La abominación, ¡Huye de ella! (Sagrado Corán 74:1-5).
Luego de esto, la Revelación se hizo más fuerte y comenzó a presentarse en forma
frecuente y sucesiva”
detuvo la Revelación, que el Profeta (P y B) dijo: “Mientras caminaba, escuché de
pronto una voz del cielo. Levanté mi vista y vi al mismo ángel que me visitó en la
cueva de Hirá sentado en un asiento entre el cielo y la tierra. Esto me asustó; volví a
mi casa y dije: ¡Arropadme! ¡Arropadme! Entonces Dios reveló los versos que dicen:
¡Tú, el envuelto en un manto! ¡Levántate y advierte! A tu Señor, ¡ensálzale!
Tu ropa ¡Purifícala! La abominación, ¡Huye de ella! (Sagrado Corán 74:1-5).
Luego de esto, la Revelación se hizo más fuerte y comenzó a presentarse en forma
frecuente y sucesiva”
5. Ibn Abbas explica las palabras de Dios ¡No muevas la lengua al recitarlo para
precipitarla! (Sagrado Corán 75:16) Y dijo: El Mensajero de Dios (P y B) solía
soportar la Revelación con mucha tensión y dureza; solía mover sus labios
rápidamente (acompañándola). Ibn Abbas movió sus labios y dijo: Os estoy moviendo
los labios como lo hacía el Mensajero de Dios (P y B). Así que Dios reveló: ¡No
muevas la lengua al recitarlo para precipitarla! (Sagrado Corán 75:16). Y,
cuando lo recitemos ¡sigue la recitación! Luego, a nosotros nos toca
explicarlo (Sagrado Corán 75:18-19). Después de esto, el Mensajero de Dios (P y B)
solía escuchar a Yibril (el Arcángel Gabriel (P)) cuando venía y, después de que partía,
solía recitar como lo había recitado Yibril (p).
6. Ibn Abbas relató que el Mensajero de Dios (P y B) era la persona más generosa y
que solía llegar al máximo de su generosidad en el mes de Ramadán cuando Yibril (P)
li visitaba. Yibril (P) solía visitarlo todas las noches de Ramadán para enseñarle el
Corán. El Mensajero de Dios (P y B) era la persona más generosa, aún más generoso
que los bondadosos vientos que traen buenas nuevas (La lluvia) en su voluntad y
predisposición hacia el bien.
7. Ibn Abbas relató: Abu Sufyan Ibn Harb me contó que Heraclio lo mandó llamar
mientras él acompañaba una caravana de Quraysh. Eran mercaderes haciendo
negocios en las tierras de Sham, en la época cuando el Mensajero de Dios (P y B) hizo
una tregua con Abu Sufyan y los incrédulos de Quraish. Abu Sufyan y su gente se
encontraron con Heraclio en Jerusalén. Heraclio los llamó a su corte en presencia de
los mayores dignatarios bizantinos: luego pidió la presencia de su interprete, el cual
tradujo la pregunta de Heraclio así: ¿Quién de vosotros tiene el parentesco más
cercano con el hombre que se declara profeta? Abu Sufyan dijo: “Yo soy su pariente
más cercano” (de entre los presentes). Heraclio dijo: “Que se acerque a mí y que sus
compañeros se paren cerca y detrás de él”. Abu Sufyan añadió: “Heraclio dijo a su
interprete que diga a mis compañeros que él desea interrogarme acerca de aquel
hombre (El Profeta (P y B)) y que si mentía ellos debían corregirme. ¡Por Dios! Si no
fuese el temor a que mis compañeros me tachen de mentiroso, hubiese mentido
acerca de Muhammad (P y B). La primera pregunta que mi hizo sobre él fue: ¿Cómo
consideráis su origen?. Yo respondí: Es de buena familia. Luego me preguntó:
¿Alguien ha reclamado algo así antes (La Profecía)?. Respondí: No. Heraclio preguntó:
¿Le siguen los nobles o los humildes?. Le respondí: Le siguen los humildes. Dijo: ¿Y
estos aumentan o disminuyen?. Respondí: Aumentan. Luego preguntó: ¿alguno de sus
seguidores le ha abandonado y ha renunciado a su religión por descontento de la
misma?. Respondí: No. Dijo: ¿Lo habéis acusado de mentir antes de su reclamo (De la
Profecía)?. Respondí: No. Dijo: ¿Ha traicionado alguna vez su palabra?. Respondí: No.
Hicimos una tregua con él pero no sé que hará es ese tiempo. No encontré
oportunidad de decir algo en contra de Muhammad (P y B) excepto eso. Heraclio
preguntó: ¿Le habéis combatido?. Dije: Sí. Dijo: ¿Y cómo habéis salido del combate?.
Dije: Ha sido una guerra pareja; a veces triunfa él y a veces vosotros. Dijo: ¿Y que os
prescribe?. Respondí: Dice: Adorad sólo a Dios; no le atribuyáis copartícipes y dejad
de adorar le que adoraban vuestros padres. Y nos recomienda la oración, la
sinceridad, la castidad y el buen trato a los parientes. Entonces dijo al interprete: Dile:
Te pregunté por su origen y me dijiste que era noble entre vosotros. Así también, los
Enviados surgen entre los nobles de su pueblo. Te pregunté si alguien había
reclamado lo mismo que él antes y me dijiste que no. Si hubieras respondido que sí
habría pensado que no hace más que seguir el reclamo de alguien más. Te pregunté si
hubo entre sus ancestros algún rey y dijiste que no. Si hubieses dicho que sí habría
pensado que es un hombre buscando recuperar el reino de sus ancestros. Te pregunté
si lo habíais acusado de mentir antes de reclamar la profecía y dijiste que no; así es
que no pregunto cómo un hombre que no miente sobre otros hombres mentiría sobre
Dios.
mientras él acompañaba una caravana de Quraysh. Eran mercaderes haciendo
negocios en las tierras de Sham, en la época cuando el Mensajero de Dios (P y B) hizo
una tregua con Abu Sufyan y los incrédulos de Quraish. Abu Sufyan y su gente se
encontraron con Heraclio en Jerusalén. Heraclio los llamó a su corte en presencia de
los mayores dignatarios bizantinos: luego pidió la presencia de su interprete, el cual
tradujo la pregunta de Heraclio así: ¿Quién de vosotros tiene el parentesco más
cercano con el hombre que se declara profeta? Abu Sufyan dijo: “Yo soy su pariente
más cercano” (de entre los presentes). Heraclio dijo: “Que se acerque a mí y que sus
compañeros se paren cerca y detrás de él”. Abu Sufyan añadió: “Heraclio dijo a su
interprete que diga a mis compañeros que él desea interrogarme acerca de aquel
hombre (El Profeta (P y B)) y que si mentía ellos debían corregirme. ¡Por Dios! Si no
fuese el temor a que mis compañeros me tachen de mentiroso, hubiese mentido
acerca de Muhammad (P y B). La primera pregunta que mi hizo sobre él fue: ¿Cómo
consideráis su origen?. Yo respondí: Es de buena familia. Luego me preguntó:
¿Alguien ha reclamado algo así antes (La Profecía)?. Respondí: No. Heraclio preguntó:
¿Le siguen los nobles o los humildes?. Le respondí: Le siguen los humildes. Dijo: ¿Y
estos aumentan o disminuyen?. Respondí: Aumentan. Luego preguntó: ¿alguno de sus
seguidores le ha abandonado y ha renunciado a su religión por descontento de la
misma?. Respondí: No. Dijo: ¿Lo habéis acusado de mentir antes de su reclamo (De la
Profecía)?. Respondí: No. Dijo: ¿Ha traicionado alguna vez su palabra?. Respondí: No.
Hicimos una tregua con él pero no sé que hará es ese tiempo. No encontré
oportunidad de decir algo en contra de Muhammad (P y B) excepto eso. Heraclio
preguntó: ¿Le habéis combatido?. Dije: Sí. Dijo: ¿Y cómo habéis salido del combate?.
Dije: Ha sido una guerra pareja; a veces triunfa él y a veces vosotros. Dijo: ¿Y que os
prescribe?. Respondí: Dice: Adorad sólo a Dios; no le atribuyáis copartícipes y dejad
de adorar le que adoraban vuestros padres. Y nos recomienda la oración, la
sinceridad, la castidad y el buen trato a los parientes. Entonces dijo al interprete: Dile:
Te pregunté por su origen y me dijiste que era noble entre vosotros. Así también, los
Enviados surgen entre los nobles de su pueblo. Te pregunté si alguien había
reclamado lo mismo que él antes y me dijiste que no. Si hubieras respondido que sí
habría pensado que no hace más que seguir el reclamo de alguien más. Te pregunté si
hubo entre sus ancestros algún rey y dijiste que no. Si hubieses dicho que sí habría
pensado que es un hombre buscando recuperar el reino de sus ancestros. Te pregunté
si lo habíais acusado de mentir antes de reclamar la profecía y dijiste que no; así es
que no pregunto cómo un hombre que no miente sobre otros hombres mentiría sobre
Dios.
Luego te pregunté si le siguen los ricos o los pobres; me dijiste que eran los pobres y,
de hecho, éstos son los que siempre siguen a los Enviados. Luego te pregunté si sus
seguidores van en aumento; me dijiste que sí. Así sucede con la verdadera fe hasta
que se completa. Te pregunté si alguno de sus seguidores reniega descontento de su
religión y dijiste que no. Pues así es con la fe cuando sus deleites invaden los
corazones. Te pregunté si es que traiciona y me dijiste que no, pues tampoco los
Enviados traicionan. Luego te pregunté que os prescribe y me dijiste que os ordena
que adoréis sólo a Dios y que no le atribuyáis copartícipes, que os prohíbe adorar
ídolos y que os ordena practicar la oración, la sinceridad y la castidad. Si es verdad lo
que dices pues pronto ocupará este lugar. Sabía que vendría, pero nunca pensé que
surgiría entre vosotros. Si estuviese seguro de tener que encontrarlo me apresuraría a
hacerlo y si lo encontrase lavaría sus pies. Luego pidió la carta del Mensajero de Dios
(P y B), que Dihya había entregado al Gobernador de Busra y éste a su vez entregó al
emperador para que la lea. Heraclio la leyó y contenía lo siguiente: En el nombre de
Dios el Clemente, el Misericordioso. De Muhammad, hijo de Abdullah y enviado de
Dios; a Heraclio, Gobernante de los bizantinos: La Paz sea con quien sigue la guía.
Dicho esto: Te invito al mensaje del Islam. Si te haces musulmán serás salvo y Dios te
duplicará la recompensa. Y si rechazas la invitación al Islam, cargarás con el pecado
de tus súbditos. Di: ¡Gente de la Escritura! Convengamos en una fórmula
aceptable a nosotros y a vosotros, según la cual no serviremos sino a Dios,
no le asociaremos nada y no tomaremos a nadie de entre nosotros como
Señor fuera de Dios. Y, si vuelven la espalda, decid: ¡Sed testigos de nuestra
sumisión! (Sagrado Corán 3:64).
de hecho, éstos son los que siempre siguen a los Enviados. Luego te pregunté si sus
seguidores van en aumento; me dijiste que sí. Así sucede con la verdadera fe hasta
que se completa. Te pregunté si alguno de sus seguidores reniega descontento de su
religión y dijiste que no. Pues así es con la fe cuando sus deleites invaden los
corazones. Te pregunté si es que traiciona y me dijiste que no, pues tampoco los
Enviados traicionan. Luego te pregunté que os prescribe y me dijiste que os ordena
que adoréis sólo a Dios y que no le atribuyáis copartícipes, que os prohíbe adorar
ídolos y que os ordena practicar la oración, la sinceridad y la castidad. Si es verdad lo
que dices pues pronto ocupará este lugar. Sabía que vendría, pero nunca pensé que
surgiría entre vosotros. Si estuviese seguro de tener que encontrarlo me apresuraría a
hacerlo y si lo encontrase lavaría sus pies. Luego pidió la carta del Mensajero de Dios
(P y B), que Dihya había entregado al Gobernador de Busra y éste a su vez entregó al
emperador para que la lea. Heraclio la leyó y contenía lo siguiente: En el nombre de
Dios el Clemente, el Misericordioso. De Muhammad, hijo de Abdullah y enviado de
Dios; a Heraclio, Gobernante de los bizantinos: La Paz sea con quien sigue la guía.
Dicho esto: Te invito al mensaje del Islam. Si te haces musulmán serás salvo y Dios te
duplicará la recompensa. Y si rechazas la invitación al Islam, cargarás con el pecado
de tus súbditos. Di: ¡Gente de la Escritura! Convengamos en una fórmula
aceptable a nosotros y a vosotros, según la cual no serviremos sino a Dios,
no le asociaremos nada y no tomaremos a nadie de entre nosotros como
Señor fuera de Dios. Y, si vuelven la espalda, decid: ¡Sed testigos de nuestra
sumisión! (Sagrado Corán 3:64).
Abu Sufyan añadió luego: Cuando terminó de leer la carta hubo gran tumor y voces en
la corte y se nos ordenó retirarnos. Luego dije a mis compañeros: El asunto del hijo de
Abi Kabsha, se ha hacho prominente. Hasta el emperador de los bizantinos le teme.
De allí en adelante supe que triunfaría hasta que Dios introdujo el Islam en mi
corazón.
Ibn Al Natur era gobernador de Jerusalén y Heraclio era el Gobernante de los
cristianos de Sham. Ibn Al Natur relató que, en cierta ocasión, cuando Heraclio
visitaba Jerusalén, amaneció bastante deprimido. Algunos de los obispos le
preguntaron el porqué de su depresión. Heraclio era un vidente y astrólogo;
respondió: “cuando observé las estrellas anoche vi que los que practican la
circuncisión habían triunfado” y preguntó: ¿Quiénes practican la circuncisión? La gente
le dijo: “Nadie practica la circuncisión excepto los judíos y no debes preocuparte de
ellos; ¡Emite una orden para que se mate a todos los judíos presentes en el país!
Mientras discutían estos temas, se presentó ante Heraclio un envidado del soberano
de Gassan para informarle sobre el Mensajero de Dios (P y B). Sabiendo esto, Heraclio
mandó que se conste si (el enviado) era circuncidado. La gente constató que sí había
sido circuncidado e informó a Heraclio. Este le preguntó entonces, sobre los árabes. El
enviado respondió: Ellos practican la circuncisión. Entonces Heraclio dijo: apareció el
soberano de esta nación. Heraclio escribió entonces a un conocido suyo en Roma que
era un sabio.
cristianos de Sham. Ibn Al Natur relató que, en cierta ocasión, cuando Heraclio
visitaba Jerusalén, amaneció bastante deprimido. Algunos de los obispos le
preguntaron el porqué de su depresión. Heraclio era un vidente y astrólogo;
respondió: “cuando observé las estrellas anoche vi que los que practican la
circuncisión habían triunfado” y preguntó: ¿Quiénes practican la circuncisión? La gente
le dijo: “Nadie practica la circuncisión excepto los judíos y no debes preocuparte de
ellos; ¡Emite una orden para que se mate a todos los judíos presentes en el país!
Mientras discutían estos temas, se presentó ante Heraclio un envidado del soberano
de Gassan para informarle sobre el Mensajero de Dios (P y B). Sabiendo esto, Heraclio
mandó que se conste si (el enviado) era circuncidado. La gente constató que sí había
sido circuncidado e informó a Heraclio. Este le preguntó entonces, sobre los árabes. El
enviado respondió: Ellos practican la circuncisión. Entonces Heraclio dijo: apareció el
soberano de esta nación. Heraclio escribió entonces a un conocido suyo en Roma que
era un sabio.
Luego partió hacía Hims (Ciudad en Siria). No pasó mucho tiempo allí hasta que le
llegó la respuesta de su amigo en Roma que coincidía con él en la aparición del
Profeta (P y B) y en su veracidad en la profecía. Heraclio reunió entonces a los
dignatarios bizantinos en su palacio de Hims. Cuando se reunieron, mandó que se
cierren todas las puertas del palacio y, levantándose, dijo: ¡Oh bizantinos! Si deseáis el
éxito, buscáis la guía correcta y queréis que vuestro imperio perdure: Jurad fidelidad a
este Profeta. La gente corrió hacia las puertas con la desesperación de los asnos
despavoridos, pero éstas estaban cerradas. Heraclio constató el odio que tenían el
Islam y perdió toda esperanza de que lo acepten; entonces dijo: hacedles volver a mí
y dijo: Mis palabras eran una simple prueba para constatar vuestra firmeza en el
cristianismo. Y lo he constatado. Esto les agradó y se prosternaron ante él. Y así
llegamos al final de la historia de Heraclio (En relación a la fe).
llegó la respuesta de su amigo en Roma que coincidía con él en la aparición del
Profeta (P y B) y en su veracidad en la profecía. Heraclio reunió entonces a los
dignatarios bizantinos en su palacio de Hims. Cuando se reunieron, mandó que se
cierren todas las puertas del palacio y, levantándose, dijo: ¡Oh bizantinos! Si deseáis el
éxito, buscáis la guía correcta y queréis que vuestro imperio perdure: Jurad fidelidad a
este Profeta. La gente corrió hacia las puertas con la desesperación de los asnos
despavoridos, pero éstas estaban cerradas. Heraclio constató el odio que tenían el
Islam y perdió toda esperanza de que lo acepten; entonces dijo: hacedles volver a mí
y dijo: Mis palabras eran una simple prueba para constatar vuestra firmeza en el
cristianismo. Y lo he constatado. Esto les agradó y se prosternaron ante él. Y así
llegamos al final de la historia de Heraclio (En relación a la fe).
Sahih Al Bukhari
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


